jueves, 9 de marzo de 2017
Hacia nuevas maneras de compartir conocimiento
Recuerdo a ciertos maestros que han hecho cambiar mi forma de pensar y entender el mundo, y sé que ninguno de ellos usó el método educativo básico planeado para las escuelas normativizadas por la institución educativa del estado. Este método prusiano caduco que sigue existiendo y obliga al alumno a aprender obligatoriamente una serie de datos con la justificación de ser "cultura general" con el fin de formar humanos estándar y listos para unirse al rol de la producción, lleva a los educandos a entenderse pasivos y externos a su propio proceso de aprendizaje. Una manera de romper con esto sería instaurar un método participativo por parte de los alumnos que elimine el rol autoritario y vertical del sistema educativo, así como que de posibilidad al alumnado de discriminar la información previamente escogida y proporcionada por el docente, y centrarse en los conocimientos que más le atraigan en ese momento, siempre con la posibilidad de ampliar estás según las distintas necesidades. Me parece que el docente debe estar abierto a intentar nuevas posibilidades y abrirse a las observaciones de los alumnos, ya que ellos son los que experimentan vivencialmente de qué manera puede funcionar mejor el sistema educativo tanto para ellos como para sus futuros semejantes. Creo que la autoevaluación es un método sumamente efectivo para que el alumno sea crítico, así como que comprenda y conscientice aquellos segmentos en los que tiene problemas para desempeñar su trabajo. Creo que un problema del método de autoevaluación no reside necesariamente en el mismo, sino en la costumbre por parte de los alumnos, que en su mayoría asistimos a escuelas con el método prusiano descrito arriba, a ser manejados por el maestro, y no hacer nada más de lo que el docente manda en vez de moverse y buscar las necesidades intelectuales propias. Por esta misma razón, creo que muchas veces el liberar el número de ausencias de las clases no es funcional, ya que para la mayoría de personas está entendido que clase es sinónimo de cárcel, y que consciente o inconscientemente se busca escapar de ella. Creo que se necesita bastante tiempo y reflexión para conscientizar que el hecho de asistir a clases es un gusto y necesidad propia más que una demanda por parte de la institución, o la sociedad misma.
Acá dejo el link de un documental llamado "La Educación Prohibida", y que habla del sistema prusiano instaurado en el Siglo XIX, así como sus fallas y la propuesta de la educación holística como remedio a este sistema en donde el alumnado parece ser un turista en su propio ejercicio de aprendizaje.
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