lunes, 18 de agosto de 2014
Teoría: Indagación filosófica sobre el origen de nuestras ideas acerca de lo sublime y lo bello.
En este texto, Burke pretende distinguir lo bello de lo que es sublime. Lo bello, para Burke, puede ser un ocaso, o un bello paisaje desértico, pero lo sublime va mucho más allá. Lo bello es asociado al placer, en cambio, lo sublime se asocia al dolor. El autor entiende a lo sublime como la emoción más poderosa que el humano puede sentir, siendo ésta sumamente complicada y difícil de explicar, ya que roza con los límites del terror, el miedo y la locura. Lo sublime es algo totalmente irracional, que toca nuestras fibras emocionales y nos hace sentir ese cierto placer por aquello que nos acongoja, por ejemplo: la muerte y la melancolía. Al ser esta sensación tan fuerte, el alma queda embargada por el terror de lo sublime, lo sublime ocasiona a la mente llenarse tanto del objeto en cuestión, que le es imposible dejar entrar otro objeto a su mente.
La sensación primaria, que hace desencadenar a lo sublime, según Burke, es el asombro, ya que es un estado del alma en el que todos sus movimientos se suspenden paralizados por el terror del que hablaba anteriormente. Con su estudio sobre lo sublime, el autor le da a la experiencia estética una nueva posibilidad, ya que se sabe entonces, que el placer estético no viene sólo de la belleza y las emociones positivas, sino que viene también de aquellas emociones que nos perturban y nos causan inestabilidad, y no sólo proviene de éstas, sino que causa una reacción más profunda en el alma del espectador que aquellas experiencias que nos producen las cuestiones positivas y simplemente bellas.
Haciendo un ejemplo de lo que Burke plantea:
Un paisaje es algo bello.
En cambio, una obra de Arte que refleje sensaciones fuertes y contrariadas, es algo sublime. (Estudio del papa Inocencio X de Velázquez, Francis Bacon.)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario